Nadia Altamirano|Noticias|Mié, 07/29/2020 – 08:01. Oaxaca es una de las 23 entidades del país en las que todavía el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no define la reapertura de sus guarderías, la cual estaba prevista para finales de julio.
“Se pospuso hasta nuevo aviso. Dependemos de las pláticas que se tengan en cada estado para poder abrir, pero si descartamos que sea en este mes de julio”, informó la jefa del Departamento de Guarderías, Marycarmen Rebeca López Hernández.
El pasado 8 de julio el director de prestaciones económicas del IMSS, Mauricio Hernández, informó que las guarderías del IMSS comenzarían a recibir a los menores a partir del 20 de julio, pero en esa fecha únicamente abrieron en tres entidades: Zacatecas, Aguascalientes y Michoacán.
En Oaxaca la guardería ordinaria número 1 que se ubica en el centro de la ciudad junto con otras once subrogadas esperan fecha para volver a operar.
Para aplazar la fecha de reapertura en mucho influyó que el semáforo epidémico de Oaxaca volviera desde el pasado lunes 20 de julio a rojo, lo que afectó al menos a 250 mamás que trabajan en actividades esenciales, principalmente en unidades médicas, y requieren del servicio de una guardería.
Sin embargo al menos 70 de las mil 435 que tenían inscrita a un hijo o una hija menor de cuatro años se quedarán sin este servicio porque perdieron su empleo durante la contingencia, principalmente entre marzo y mayo.
Hay otras cinco mamás a quienes les ocurrió lo mismo, pero el IMSS pudo identificar que su esposo o pareja contaba con seguridad social y cambiaron la titularidad del niño o la niña para evitar que pierdan su lugar.
“En estos casos, para garantizar el lugar del infante, se sugiere que llamen a su guardería y se contemple el cambio para cuando se reanude el servicio”, explicó López Hernández.
Lamentó que en el cinco por ciento de las mamás que se quedaron sin el servicio porque perdieron el empleo no se haya podido hacer el cambio porque, como la mayoría, son jefas de familia, no cuentan con el apoyo de la pareja o él no tiene un empleo formal con seguridad social, lo que demuestra las inequidades de género.