PESE A VACUNACIÓN DE MAESTROS
Noticias |Foto Emilio Morales Pacheco| Jue, 04/29/2021 – 09:53. Después de 30 años de labor docente, la profesora Juana Pacheco Pérez debió jubilarse hace un año, pero por la pandemia los trámites en el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), como las clases presenciales, se mantienen suspendidas.
A pesar que como otros 87 mil 871 trabajadores de nivel básico reciben la vacuna CanSino, aún no hay fecha para el retorno a las aulas.
El director del IEEPO, Francisco Ángel Villareal, recordó que para que vuelvan a darse las clases de manera presencial el semáforo epidémico en Oaxaca debe estar en verde, no como en amarillo que se encuentra actualmente.
Otra de las dos premisas a considerar es que magisterio, padres, madres de familia y autoridades estén de acuerdo en regresar a las aulas, lo cual en una primera etapa implicará un proceso paulatino, ordenado y voluntario en una modalidad que se tendrá que definir.
Se impone la rapidez
Son 117 mil 333 personas que se desempeñan en una institución educativa, pública o privada quienes hasta antes del lunes 3 de mayo recibirán su vacuna anti COVID-19.
Tan sólo en el Estadio de Futbol del Instituto Tecnológico de Oaxaca, de los cuatro centros de vacunación en la ciudad de Oaxaca, se aplicarán 13 mil dosis.
La Coordinadora del Programa de Vacunación de la Jurisdicción de Valles Centrales, Dolores García, estimó que el primer día, entre 8:00 y 18:00 horas se aplicaron 3 mil 200 y este jueves se aumentan a 4 mil dosis.
La enfermera Concepción Jiménez Ramos, consideró que citarles por horario alentó el proceso que propició atraso entre el personal que por la práctica y adiestramiento puede aplicar de manera continua de 50 a 60 personas en 30 minutos.
“Cien vacunas por hora es una cantidad adecuada para que los pacientes no se vayan con la impresión que se les aplicó mal”, pero lo cierto es que en las nueve células de vacunación faltaban personas para vacunar.
La ausencia de trabajadores de la Secretaría de Bienestar influyó para que la Guardia Nacional se encargue de la rigurosa organización, mientras que la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación citó a sus agremiados por sectores o delegaciones.
Faltan madres y padres por vacunar
El arranque formal se hizo este martes en el Centro Cultural y de Convenciones de Santa Lucía del Camino, pero de manera masiva comenzó el lunes.
A ese centro de vacunación, uno de los 22 en todo el estado, acudió desde temprano la Karina Castro Vásquez, profesora con 25 años de experiencia que se desempeña en la escuela primaria Francisco J. Mújica, en la ciudad de Oaxaca.
El proceso de vacunación lo completó en menos de una hora, incluyendo los 30 minutos que debió estar en observación, pero todavía no le da la seguridad de volver a clases presenciales:
“Falta que los padres de familia también estén vacunados, mientras más población esté vacunada menos riesgo correremos todos, porque los niños pueden ser asintomáticos, pero si se pueden contagiar y pueden ser quienes lleven la enfermedad a sus hogares”, opinó.
Los numerosos casos que se han presentado en la colonia donde se asienta la escuela a la cual está adscrita la profesora Alba Coca Gómez, hace que el Colectivo 12 de octubre al que pertenece siga valorando un próximo retorno a las aulas, al menos para cerrar el ciclo escolar 2020-2021.
“Extraño la convivencia de nuestros niños, estar en contacto con ellos, pero ahorita importa la salud, esperar que estén vacunados sus papás y tener una seguridad de que vamos a estar bien y no se van a dar los contagios masivos”, externó en el área de recuperación.
Al principio del ciclo escolar 2020-2021, la profesora Juana Pacheco debió aprender a conectarse por la plataforma de zoom de 8:00 a 9:30 de la mañana, para guiar a sus 22 alumnos de quinto grado grupo C de la Escuela Manuel Cabrera Carrasquedo, en la colonia Alemán del municipio de Oaxaca de Juárez.
Tener computadora no fue la solución, le implicó familiarizarse con la plataforma. Los primeros días “intentaba entrar y se iba a otro lugar”, hasta que con la ayuda de sus hijos aprendió y en ocho días se volvió experta y ahora además de su presentación puede compartir videos.
La pantalla no le permite ver de manera física la atención que cada aluno le otorga ni cómo traza la altura de un triángulo, hasta que por la tarde revisa la tarea, “pero no hay nadie que me confirme si lo realizó él o le ayudaron”.
La familiaridad con las nuevas tecnologías sigue sin compararse con el enriquecedor momento de estar frente a grupo y ver de manera directa el comportamiento de su alumnado.