‘Huyen’ del catolicismo pero Iglesia niega una crisis interior

Sacerdotes lejanos a la ciudadanía y otros envueltos en escándalos por pederastia han acelerado la crisis que vive la Iglesia católica en el país. A ello se suma el avance de otras corrientes religiosas en el país que cada vez ganan más adeptos.

por Daniel Flores| Ilustración: Leonel Marín |Reporte Indigo |25 de Abril de 2025 02:13 hs.  La Iglesia católica vive una estrepitosa caída en el número de sus creyentes en México desde hace varios años y que, a pesar de los llamados de sus representantes en el país, la crisis se agudiza.

El cambio generacional, la pérdida de credibilidad y acusaciones en contra de sacerdotes pederastas, entre otros factores, han sumergido a este sector en una dilema: atrincherarse con la base de fieles que tienen o virar en usos y costumbres para simpatizar con las nuevas generaciones.

Los datos oficiales confirman la debacle de fieles a nivel nacional: en los últimos 20 años más del 11% de la población que se consideraba católica dejó de serlo, aunque de manera extraoficial se menciona que este registro puede ser incluso dos veces mayor.

razón radica en múltiples problemas que la Iglesia ha tratado de resolver sin resultados contundentes. Uno de los principales es la lejanía de sacerdotes con su base más creyente y la falta de estrategias para acercarse a otros segmentos de la población más joven.

En 2020, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), elaboró el último censo de la población mexicana, donde reveló que habitan en la República mexicana 126 millones 014 mil 024 personas.

Del total de mexicanos, 90 millones 224 mil 559 personas se declararon bajo la doctrina católica. Mientras que 16 millones 118 mil personas se declararon practicantes de una religión distinta a la católica, es decir, forman parte de otras corrientes que han cobrado fuerza en fechas recientes.

Los agnósticos, es decir, las personas que no profesan ni se identifican con alguna religión, suman cerca de 10 millones en el país. Este movimiento ha ganado fuerza en varios estados, principalmente en las grandes ciudades y entre los sectores más jóvenes.

Sacerdotes pierden credibilidad
Representantes de la Iglesia mexicana consultados por Reporte Indigo coincidieron en que la institución que representan no atraviesa su mejor momento, debido a varios factores, como el cambio generacional y la transformación de hábitos entre los jóvenes.

Además, en los últimos años, las acusaciones por pederastia en contra de curas de iglesias y centros de oración en todo el país no solo no han cesado, sino que se han incrementado.

“Si no sabemos adaptarnos a las nuevas tecnologías, la crisis de fe que ya se vive seguirá empeorando en los próximos años”, opinó Juan Macías, párroco de la Ciudad de México

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reveló que, de 2010 a 2020, se abrieron poco más de 200 investigaciones en contra de párrocos y representantes de la Iglesia mexicana por abuso sexual en contra de menores de edad. Una cifra que se queda corta comparado a las acusaciones que se han presentado.

Los datos del CEM detallan que son 426 clérigos que han sido señalados por este tipo de delitos, de los cuales 271 han sido acusados por abuso sexual, mientras que 155 apenas han sido procesados por otras faltas.

Para Arturo Carrasco, sacerdote anglicano, no solo la religión católica vive una crisis de fe, sino que es un fenómeno que escala a nivel nacional, pues los jóvenes se encuentran enfocados en otras cosas y no están preocupados en seguir a una institución como la Iglesia.

Misas por Zoom y redes sociales para acercarse
En un intento por captar la atención de nuevos creyentes en el territorio nacional, los párrocos han comenzado a cambiar sus hábitos eclesiásticos y desde la pandemia por Covid-19 han optado por transmitir las misas que encabezan.

Juan Macías, sacerdote de una de las iglesias de la capital mexicana, sostiene que desde hace cuatro años transmite todas sus misas a través de redes sociales e incluso ha utilizado la herramienta Zoom para brindar homilías a diferentes personas.

“Si no sabemos adaptarnos a las nuevas tecnologías, la crisis que ya se vive de fe seguirá empeorando en los próximos años. Aunque hay millones de fieles en todo el país esto no significa que no debamos seguir trabajando para predicar la palabra de Dios”, precisó el ministro religioso.

Si bien México es uno de los países que cuentan con mayor población católica en el mundo, en los últimos años el número de creyentes ha disminuido.

Solo en las últimas dos décadas, la cifra de personas que se identifican como católicas descendió en un 11%, de acuerdo con datos oficiales del INEGI, porcentaje que aumentaría en los próximos años.

Otras religiones ganan terreno
La deserción de los católicos se debe en gran medida a los cambios generales que experimentó México con su llamado bono demográfico. Y es justamente la generación millenial la que, a diferencia de sus antecesores, cambió los patrones de religiosidad en el país.

De nueva cuenta, los registros oficiales hablan por sí solos: De 2000 y 2020, el panorama religioso en México experimentó cambios significativos y la radiografía de creyentes se transformó.

Aunque la Iglesia católica continúa siendo mayoritaria, el porcentaje de personas que profesan otras religiones tuvo un boom en sus fieles pues se duplicaron a nivel nacional, al pasar de 7.7 por ciento a 13.9 por ciento, según el INEGI.

mismo tiempo, quienes se identifican como personas sin religión —aunque aún representan una minoría— crecieron de forma notable: pasaron del 3.5 % al 7.9 % en el mismo periodo.

Entre 2000 y 2020, el panorama religioso en México experimentó cambios relevantes. Mientras que la Iglesia católica continúa siendo mayoritaria, el porcentaje de personas que profesan religiones distintas prácticamente se duplicó a nivel nacional, al pasar de 7.7 % a 13.9 %

Este cambio ha sido particularmente visible entre los millennials, personas nacidas entre 1981 y 1996, sobre todo en estados como Baja California, Quintana Roo, Ciudad de México, Tamaulipas, Chihuahua y Sonora.

Por otro lado, religiones como la evangélica, cristiana, pentecostal, el Islam, los Testigos de Jehová, los adventistas del Séptimo Día, los presbiterianos, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, otros protestantes, la Luz del Mundo y los bautistas han ganado más presencia en un país tradicionalmente marcado por el catolicismo.

De acuerdo con especialistas, de mantenerse esta tendencia, en algunas regiones del país, el próximo censo podría registrar un aumento considerable de personas sin religión similar, mientras que los que profesan otro tipo de fe puedan incrementarse aún más.

Hay libertad de culto
Además de estas creencias se encuentran también otros cultos y tradiciones que predican miles de personas en varias regiones del país. Los datos estadísticos hablan por sí solos: a nivel nacional operan más de 3 mil 500 organizaciones religiosas no católicas

En esta libertad de culto se encuentran grupos como los Hare Krishna, una corriente del hinduismo que predican algunos grupos en México, principalmente en ciudades grandes como la capital mexicana.

Otro de estos cultos que se han asentado en varias partes del territorio nacional es el chamanismo, cuyas personas aseguran tratar con espíritus malignos o tratar enfermedades relacionadas a ellos.

La Iglesia dice: ‘no hay crisis interna’
Pese a la disminución en el número de personas que se identifican como católicas en México, la Iglesia no atraviesa una crisis interna, sino que enfrenta fenómenos externos como la secularización, el auge del agnosticismo y el crecimiento de las sectas.
Así aseguró en entrevista con este diario, José Alberto Medel Ortega, canciller de la Diócesis de Xochimilco, quien defendió que todavía un 73 por ciento de los mexicanos se declaran católicos.

“Cada vez que estudiamos el fenómeno, notamos que los factores no necesariamente tienen que ver con cuestiones internas, como se ha llegado a pensar. Por ejemplo, en relación con el triste pecado de la pederastia cometido por algunos miembros del clero”, señaló Alberto Medel, vocero de la Diócesis de Xochimilco

“Eso nos coloca todavía con una base de entre 90 y 95 millones de católicos en el país. No deja de ser un número considerable”, afirmó.

Contrario a lo que suele pensarse, detalló el religioso, la crisis de fe no se debe principalmente a escándalos dentro del clero, como los casos de abuso sexual.

“Ese tipo de situaciones no ha tenido un impacto tan fuerte como se piensa, porque los fieles tienen como referente al sacerdote de su comunidad, a quien no miran con desconfianza”, sostuvo.

Curas se mantienen firmes
El verdadero reto, afirmó, radica en los cambios culturales y generacionales. “Hay un crecimiento de personas que se declaran sin religión, especialmente entre los jóvenes. Pero eso no necesariamente será permanente. Hay que ver si al madurar regresan a la fe, como ha ocurrido en otras generaciones”.

Medel Ortega señaló que la Iglesia está respondiendo con un proceso de transformación basado en la sinodalidad, impulsada por el papa Francisco: “se trata de desclericalizar la Iglesia, de caminar juntos y dar mayor participación a los laicos en las decisiones”, explicó.

Y aunque reconoció que hay una disminución en las vocaciones sacerdotales, también aseguró que la labor pastoral se mantiene firme. “Los sacerdotes seguimos trabajando en la misa dominical y en la religiosidad popular, que incluso ha crecido. Las peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe son un claro ejemplo”.

El canciller atizó que la Iglesia no se repliega en tiempos difíciles. “Curiosamente, en los momentos de crisis, la Iglesia crece. Porque crece el testimonio, porque hay quienes siguen respondiendo con fidelidad y compromiso, incluso en el silencio de lo cotidiano”, declaró.

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