Estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional mostraron a El Sol de México el deterioro y olvido de sus planteles. El jueves Mario Delgado, titular de la SEP, recibirá su pliego petitorio.
Aura García|Foto: Nadya Murillo| El Sol de México. Goteras, plagas de chinches, nula ventilación, moho, poca capacidad de los salones, inseguridad y un piso que se está cayendo a pedazos son parte de las razones que orillaron a los alumnos de las unidades 098 y 095 de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) a irse a paro indefinido de labores.
Los universitarios, que en su mayoría aspiran a convertirse en profesores, denuncian que las condiciones de sus centros de estudio son inadecuadas e indignas, y que les imposibilitan ejercer el derecho a la educación.
“Somos estudiantes y no queremos otra cosa que condiciones dignas para aprender. Somos jóvenes que merecemos tener garantizado este derecho. Cuando ingresamos a la licenciatura nos vendieron la idea de que somos el futuro de la educación en México”, afirma Tony Castillo, alumno de quinto semestre que participó en la toma de instalaciones.
¿Cómo vamos a transformar la educación del país si no podemos transformar nuestras universidades?Tony Castillo.
El Sol de México realizó un recorrido por ambos planteles, ubicados en la Ciudad de México, donde constató junto a los universitarios el deterioro y la falta de mantenimiento.
En la unidad educativa 098, ubicada en Calzada de la Viga, algunas paredes y techos tienen hongos y parte de las aulas no tienen ventanas ni ventilación.
La unidad ya había sido reubicada tras el temblor de 2017, porque su edificio reportó fallas estructurales, y desde entonces ha permanecido en estas condiciones. Hace unos meses, padeció una plaga de chinches, que presuntamente fue atendida, pero el cuerpo estudiantil destaca que no se ha resuelto completamente.
Dos de sus salones tienen una viga atravesada que impide la vista al pizarrón y la mayoría de las aulas no cuenta con bancas o pupitres; en su lugar, fueron colocadas unas cuantas mesas y unas sillas de oficina, que han perdido la forma y con desgaste visible.
El edificio es de tres pisos, pero fue adaptado para utilizarse como plantel educativo, por eso las sillas no caben en las oficinas y los alumnos deben “apachurrarse” para alcanzar a ver al profesor. Ellos aseguran que antes de ser “escuela” funcionaba como call center.
Una de las estudiantes que participa en el paro, y que pidió resguardar su identidad por temor a represalias, enfatiza que el espacio es insuficiente para la matrícula, que asciende a 300 estudiantes entre licenciaturas y maestría. Este año, a inicios del ciclo escolar la dirección accedió a ampliar el espacio e instaló un salón en medio de la biblioteca.
El primer piso es un chiste tenemos la biblioteca arrinconada para que quepa un salón de clases. Tenemos los libros todos encimados y también tenemos la recepción y el área de servicios escolares. Es increíble que hayamos cursado así nuestros semestres.Alumna de la UPN.
El área no está dividida, no existen mamparas, cortinas o paredes: es un espacio uniforme, que se adapta cuando hay grupo y el acceso principal se restringe, para evitar interrupciones, mientras que la biblioteca permanece cerrada hasta que termina la clase. En planta baja, el baño tiene goteras y registra filtraciones en temporada de lluvias.
La Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM indica que este proceso se basa en el reconocimiento de la calidad académica
La autoridad escolar los reubicó en la secundaria 113 de Iztacalco, a 26 minutos en transporte público, porque ya no cabían en el edificio, pero les comunicó que tarde o temprano debían volver al mismo lugar del que salieron. Su estancia en la secundaria solo duró un mes; después, se fueron a paro académico el día 30 de octubre y el 2 de noviembre tomaron las instalaciones de La Viga.
“En la secundaria de Iztacalco nos prestaban siete salones de la tercera planta. Pero teníamos prohibido –por obvias razones– mezclarnos con los menores. Así que teníamos un receso muy breve para poder comprar comida, entrábamos por los pasillos de atrás y solo podíamos usar las escaleras de emergencia para subir y bajar a las aulas. Pero además, perdíamos media hora de nuestras clases –en cada turno– para salir de manera anticipada y evitar el contacto con los adolescentes”, denuncia la joven.
La principal demanda de la 098 es que la UPN les garantice un nuevo edificio para tomar clases, que sea solo para ellos y donde no exista la necesidad de improvisar salones o “sentar a cuatro estudiantes en una mesa que es para dos”.
La UPN 095 tiene un piso inutilizable por riesgos de colapso
Los alumnos del plantel 095 Azcapotzalco, de la UPN, denuncian que el tercer piso está “inutilizable”. De acuerdo con uno de los voceros del movimiento, las autoridades escolares de la Rectoría les advirtieron que existía “riesgo de colapso en techo y paredes”, así que les solicitaron no usar el último nivel. Sin embargo, no hubo más contacto para atender esta problemática.
Durante el recorrido, los estudiantes mostraron que el tercer piso está totalmente vacío, desaprovechado, y que tiene un tubo colgando del techo, así como tirol caído en algunos lugares y hoyos en las tuberías.
En el resto del edificio existen algunos barandales flojos, filtraciones de agua y uno de sus salones se está quedando sin azulejo, lo que deja al descubierto clavos de concreto.
El área para el consumo de alimentos fue convertido en aula por la exdirectora, Berenice Gutiérrez, y ahora los universitarios solo pueden comer al aire libre, sobre unas bancas deterioradas, que están arrinconadas en el patio.
Esta unidad educativa se ubica en una zona industrial, así que entre las principales demandas de su pliego petitorio destaca la necesidad de rondines policiales durante el turno nocturno, para garantizar la seguridad de las y los alumnos.
Solo pedimos una gestión para conseguir este punto. Nuestras compañeras llegan a la escuela cuando ya está oscuro y salen en las mismas condiciones, la mayoría ha sufrido acoso y en días previos al paro, dos de ellas llegaron con una crisis nerviosa, porque unos sujetos empezaron a seguirlas en un carro. Tony Castillo.
El 28 de octubre, la Unidad 092 –ubicada en la carretera Picacho Ajusco– comenzó el paro estudiantil y las unidades 095 Azcapotzalco, 096 Norte, 097 Tlalpan y 098 Oriente se sumaron al movimiento, con el objetivo de denunciar las malas condiciones de sus respectivos planteles. El pasado 14 de diciembre, el plantel Norte llegó a un acuerdo con la autoridad y las clases se reanudaron, pero el resto de las unidades mantiene sus demandas y la exigencia para que la Rectora Rosa María Torres Hernández, abandone el cargo.
Este jueves 18 de diciembre, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, aceptó reunirse con 25 representantes de los alumnos. El encuentro fue pactado para que los estudiantes retiraran el plantón que instalaron frente a la SEP.