2026, preludio electoral

El año que inicia se perfila como el comienzo de un momento político en el que se definirán reglas, fuerzas y alianzas rumbo al proceso electoral más grande del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.

por Elizabeth González-Manrique| Arte: Reporte Indigo Staff |Reporte Indigo |06 de Enero de 2026 00:11 hs. Este 2026, será decisivo para el país, especialmente con la mirada puesta en 2027, cuando se llevarán a cabo una serie de procesos comiciales con la elección de 500 diputados federales, 17 gobiernos estatales, cientos de ayuntamientos y 31 Congresos locales.

Este año es considerado fundamental en la agenda política, pues en él se definirán las estrategias partidistas que marcarán el rumbo de los comicios del próximo año.

La preparación ante uno de los procesos intermedios más grandes de los últimos años incluye la discusión y posible aprobación de una reforma electoral de gran alcance en el Congreso de la Unión, la cual busca introducir cambios estructurales al sistema electoral mexicano, desde la composición de las cámaras hasta la transformación del Instituto Nacional Electoral (INE), medidas que podrían entrar en vigor antes del inicio formal del proceso electoral.

Al momento, las encuestas preliminares colocan a Morena como partido favorito en la mayoría de las entidades donde se elegirán gobernadores en 2027, aunque la oposición busca revertir esta tendencia en algunos estados clave.

Estas dinámicas reflejan la creciente competencia por el liderazgo regional y la importancia de las estrategias locales como parte de una contienda que ya se ha puesto en marcha a pesar de aún no se da su inicio formal.

Periodo decisivo en la política nacional
En política, los años en los que se celebran elecciones también cuentan, pues es en este momento cuando las reglas, instituciones y alianzas se acomodan con miras a enfrentar el proceso en el que se definirá el mapa político del país con rumbo a las elecciones federales.

También, 2026 funcionará a modo de evaluación del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, especialmente en caso de llevarse a cabo el ejercicio de revocación de mandato, cuyo partido busca mantener las gubernaturas en su poder, sumar otras y consolidarse así como la primera fuerza política del país.

Juan Carlos Montero, profesor e investigador de la Universidad de Monterrey (UDEM), especialista en política pública, análisis político, estudios electorales e inteligencia estratégica, considera que estas elecciones serán fundamentales para la administración federal y Sheinbaum.

“Principalmente hay que reconocer que el 2027 es un momento crítico para Morena, ya que, se trata de una primera evaluación a la primera mitad del gobierno de Claudia Sheinbaum, ya con un Andrés Manuel López Obrador muy en la en la sombra”, menciona Montero.

El proceso de 2027 habrá de coincidir con la revocación de mandato que impulsa la presidenta, con la elección de 500 diputados federales, 17 gobiernos estatales (Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas) , cientos de ayuntamientos y 31 congresos locales, además de los segundos comicios judiciales. Se prevé que los votantes de algunas entidades deberán tachar hasta una decena de boletas en la mega jornada electoral prevista para 2027.

No obstante, la propuesta de reforma electoral, realizada por el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, busca abaratar los costos de las elecciones, entre otras medidas, como revisar la figura de los legisladores electos por el sistema de representación proporcional.

Se definen las reglas del juego electoral
La iniciativa de Ramírez Cuéllar resultó en la convocatoria para la realización de foros de consulta para la creación de una próxima reforma político-electoral; sin embargo, de acuerdo con especialistas, lo propuesto por el diputado contradice algunos de los argumentos esgrimidos por el gobierno para la realización de estas mesas de trabajo.

La propuesta del legislador busca empatar la fecha de una posible revocación de mandato con la de la elección federal intermedia de 2027 y establecer que la consulta popular —mecanismo que puede realizarse cada año tras la convocatoria de la ciudadanía o de cualquiera de los tres poderes de la Unión— se lleve a cabo también en junio y no como está prevista actualmente, para agosto.

Por su parte, Montero señala que ante una probable pérdida de mayoría, Morena aprovechará la mayoría que posee gracias a sus legisladores y aliados para lograr la reforma electoral, cuyos objetivos aún no están muy claros.

“Es probable que, durante el 2026, veamos el impulso del último estirón para impulsar las reformas constitucionales que quiera pasar la presidenta, porque ahora es cuando las puede hacer con mayor facilidad, un camino que probablemente tome la reforma electoral.

“Aún no queda claro qué es la reforma electoral, aún no se ha esclarecido cuál es el camino, cuál es la propuesta integral. Se creó esta comisión presidencial, pero aún no hay un proyecto, a pesar de que se han hecho foros, al igual que para las otras reformas, no obstante, estos han sido un teatro. No podría decir ni siquiera que son consultivos porque únicamente los hacen para cubrir requisitos” explicó el especialista.

Tanto la consulta popular como el ejercicio de revocación de mandato ya tuvieron una primera edición durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, al contar con menos del 40 por ciento de los electores, no se trataron de procesos vinculantes, por lo que solo funcionaron como una movilización de las bases de Morena.

Reafirmación del poder
La mayoría de firmas encuestadoras colocan a Morena como el partido con mayores preferencias electorales en la mayoría de los estados en los que se celebrarán elecciones en 2027.

De los 17 gobiernos estatales en juego, actualmente Morena gobierna 12 estados (Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas) mientras que San Luis Potosí se encuentra encabezado por uno de sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México. Esto significa que sólo cuatro entidades (Aguascalientes, Nuevo León, Querétaro y Chihuahua) se encuentran en manos de la oposición, como el Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano.

No obstante, en estados como Nuevo León e incluso Querétaro, uno de los pocos bastiones que le quedan al PAN, Morena ha presentado crecimiento en las preferencias electorales.

Hasta el último trimestre de 2025, de acuerdo con un sondeo realizado por Factométrica, Morena contaba con un porcentaje superior al 30 por ciento en las preferencias electorales de los ciudadanos de Nuevo León, seguido por el partido en el poder local, Movimiento Ciudadano, que no llegaba al 20 por ciento.

Con estos resultados, Morena mantuvo la ventaja entre los electores de la entidad, quienes han manifestado preferir a este partido sobre cualquier otro a lo largo de nueve meses, desde noviembre de 2024, un escenario que podría mantenerse en 2026, en una entidad donde la constante de los últimos años ha sido la alternancia.

En tanto, el PAN en Nuevo León se rebeló ante su líder nacional, Jorge Romero, al anunciar que es muy probable ir en alianza con el PRI para la elección estatal de 2027, algo que fue negado por la dirigencia nacional, mientras que Movimiento Ciudadano prácticamente desairó a Morena al descartar una coalición.

La fragmentación de Morena
Analistas como Juan Carlos Montero, consideran que ante las rupturas ocurridas al interior del partido, debido a la búsqueda de liderazgo por parte de los diferentes grupos del instituto político, Morena podría perder espacios en las cámaras locales e incluso, algunas gubernaturas.

“Morena se encuentra dividido, enfrentado entre los diferentes grupos que apoyan a la presidenta frente a los seguidores de Ricardo Monreal, de Adán Augusto López, vemos a un Fernández Noroña muy criticado por el apoyo ofrecido a los hijos de López Obrador, quienes también han sido señalados, y a gobernadores que se encuentran lejos de esto, por lo que aquí tenemos que marcar un segundo nivel.

“Probablemente, en el 2027, Morena va a perder espacios tanto en la Cámara de Diputados como en las gubernaturas, lo cual es algo natural, algo esperable, no sabemos aún quién podría quitárselos, aún no podemos adelantarnos a ese escenario, pero sí podemos anticipar que Morena pierda algunos espacios”, menciona.

Alianzas: última parte del rompecabezas
Para conservar las gubernaturas que se encuentran en su poder, adicionar otras y conservar la mayoría en la Cámara de Diputados, Morena deberá escoger muy bien sus cartas y estudiar cada uno de sus posibles movimientos antes de llevarlo a cabo.

Respecto a la reforma electoral, su gran impulsor, el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, pidió, en octubre pasado, no limitar el debate en torno a esta iniciativa a “plurinominales sí o plurinominales no”, sino ver el todo, especialmente la parte que busca reducir los costos de las jornadas electorales y disminuir los gastos de los partidos políticos.

Este no es un tema menor, pues impulsar una reforma en la que se elimine la figura de los plurinominales, podría enfrentar a Morena con dos de sus aliados estratégicos: el Partido Verde y el Partido del Trabajo.

Juan Carlos Montero señala que impulsar la desaparición de los legisladores electos por el sistema de representación proporcional, pondría en serios aprietos a estos institutos políticos.

“Una de las cuestiones que quieren hacer es desaparecer a los plurinominales, cambiarlos, probablemente, por un sistema de primera minoría. Pero, sin duda, el quitar a los plurinominales va a afectar a todos los partidos chicos y ahí es casi seguro que el Verde y el PT no estén de acuerdo.

“Entonces, Morena tendría que apoyarse de algún otro partido, probablemente Movimiento Ciudadano, o incluso hasta del PRI, pero muy complicado que sucedan estas alianzas. Entonces, sin duda, eso es algo que creo que vamos a observar y a partir de eso va a depender cómo van a ir juntos en el 2027, las alianzas van a ser decididas tras la reforma electoral”, explicó Montero.

De acuerdo con el profesor e investigador, si Morena busca “llegar fuerte” a 2027, lo mejor sería dejar de lado esta reforma electoral; sin embargo, prevé que al ser uno de los objetivos primordiales de la Cuarta Transformación, delineados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, difícilmente la dejarán de lado.

Respecto a la alianza conformada por el PRI y el PAN, tanto a nivel federal como local, esta podría estar a punto de destruirse, después de que los partidos que la conforman han manifestado buscar volver a sus bases.

“Es importante señalar la incertidumbre en este campo, porque a nivel nacional ya quedó claro que no quieren continuar con la alianza. ‘Alito’ Moreno está muy encarrerado, muy vociferante contra el gobierno de Morena, mientras que el Partido Acción Nacional no ha querido seguir ese camino”, precisa.

Y agrega que en el caso de algunos estados como Nuevo León, a nivel local no les convino seguir con la alianza PRI-PAN, aunque si se separan corren un mayor riesgo de perder, tanto ante Morena como ante Movimiento Ciudadano, por lo que, dijo, cada alianza debe estudiarse a nivel local.

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