Depresión, el mal que no frena

La depresión se mantiene como una crisis silenciosa de salud pública en México, con una prevalencia que no ha logrado reducirse en más de 20 años, mientras especialistas alertan sobre la urgencia de fortalecer la detección oportuna y el acceso a la atención psiquiátrica.

por Ángela Chávez| Reporte Indigo |13 de Enero de 2026 1:28 hs. La depresión avanza en silencio en México desde hace más de dos décadas, sin que las cifras logren disminuir. Este trastorno mental afecta de manera sostenida a entre nueve y 12 por ciento de la población y se ha convertido en un problema de salud pública que deteriora la calidad de vida de miles de personas y, en los casos más graves, puede derivar en la muerte.

Hiriam Ortega Ortiz, director de Enseñanza del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, subraya que la magnitud del problema no es exclusiva del país, ya que a nivel mundial la depresión impacta entre tres y cinco por ciento de la población. No obstante, en el caso mexicano, los indicadores muestran una afectación persistente que no ha sido contenida con el paso de los años.

El especialista recuerda que la primera medición nacional sobre este trastorno se realizó en 2002 a través de la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica, la cual reveló que hasta nueve por ciento de las mujeres y al menos siete por ciento de los hombres habían cumplido con los criterios clínicos para presentar un episodio depresivo mayor.

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Salud Pública confirman la continuidad del problema. En su informe “Síntomas depresivos y atención a la depresión”, actualizado en 2023, se señala que entre 2001 y 2022, el 9.2 por ciento de la población presentó algún trastorno depresivo a lo largo de su vida, de acuerdo con la misma encuesta nacional, lo que evidencia la persistencia de una crisis de salud mental aún no resuelta.

Entre los resultados del estudio también se muestra que los casos de síntomas depresivos en adultos jóvenes entre 2006 y 2018, pasaron de 12.6 a 9.5 por ciento, mientras que en adultos mayores fue de 16.3 a 13.3 por ciento en el mismo periodo.
Otro de los hallazgos relevantes fue que entre 2006 y 2012 se detecta una considerable diferencia en la detección de la depresión entre sexos, ya que en los hombres osciló entre 5.1 y 5.5 por ciento, mientras que en las mujeres fue del 15.3 y 15.4 por ciento, casi el triple que los varones.

En ese contexto, pero con datos más actuales, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) también publica su propio informe Módulo de Bienestar Autorreportado (Biare) 2025, respecto a la depresión, en el que da a conocer que “el 22.5 por ciento de la población presenta indicios de ansiedad, mientras que el 12.6 por ciento reporta indicios de depresión. Por sexo, las mujeres registran una mayor prevalencia: 26.7 por ciento con indicios de ansiedad y 16.0 por ciento con indicios de depresión.
Enero es el mes con más preocupaciones

El 13 de enero se conmemora el Día Mundial de Lucha Contra la Depresión, el cual tiene el objetivo concientizar y educar a las personas sobre la importancia de la prevención de la depresión, así como fomentar la búsqueda de ayuda profesional para las personas que la padecen.

En entrevista para Reporte Índigo, Hiriam Ortega Ortiz explica que la fecha “se propuso porque en varias partes, sobre todo de Europa, realizan estudios en los que se detecta que las personas estaban más tristes el tercer lunes del año (…) Los científicos consideraron que sí, la población parece estar más triste en estos días y diferentes organizaciones y comités científicos propusieron que fuera el 13 de enero la conmemoración, porque detectan mayor número de personas con depresión.

“En la cultura occidental hay más personas preocupadas en estas fechas, en los primeros días de enero, porque ya pasó el socializar, el ver a la familia, el estar en celebraciones y luego incluso hay cuestiones ambientales o económicas, es la hipótesis de porqué se celebran el 13 de enero”, relata.

De acuerdo con el último informe del Gobierno federal publicado en 2021 por los Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP), de la Secretaría de Salud, en México 3.6 millones de personas adultas padecen depresión; de ellas, uno por ciento son casos severos.

“Es importante la atención en el tema porque el riesgo en estos millones de personas que tienen depresión es que desarrollen otros trastornos relacionados con la salud mental, como la ansiedad, además puede detonar el uso de sustancias, a causa de su estado de ánimo, incluso puede provocar lo más temido que es el suicidio”, señala.

También hay padecimientos de otras áreas médicas, agrega el entrevistado, que, cuando alguien está en un episodio depresivo mayor, se pueden presentar con mayor facilidad, como la diabetes mellitus, problemas cardiovasculares como infartos o angina de pecho, migraña o trastornos por dolor en diferentes partes del cuerpo.

Detección oportuna de depresión es primordial
Ortega Ortiz destaca la importancia de detectar cuando una persona padece depresión o cuando es simple tristeza, para en caso de ser la primera, debe ser atendida de manera adecuada.

El especialista explica que si una persona tiene más de dos semanas continuas con desánimo, triste o con desinterés, hay que indagar si se están presentando otras alteraciones como en el sueño, el hambre, la concentración, el autoestima, incluso el interés sexual. También se debe de indagar si hay ansiedad o incluso si aparecen ideas de minusvalía, de muerte o de suicidio.

“Una persona en esa condición todavía puede ir a la escuela o al trabajo, aunque empieza a hacer las cosas mal, no rinde, tiene una conducta de presentismo, en otras actividades, empieza a socializar menos.

«Estas conductas afectan al individuo, a la familia o su empresa, todo su entorno, por lo tanto a la sociedad, por ello es importante dar un trato oportuno para que puedan recuperar su vida normal”, concluye Ortega Ortiz.
Insuficientes, estudios y estrategias

Los trastornos mentales se han consolidado desde hace años como un problema de salud pública en México; sin embargo, son escasos los estudios que permitan actualizar con precisión su impacto en la población.

Esta falta de información resulta preocupante si se considera que la depresión encabeza la lista de padecimientos más frecuentes, advirtió el diputado de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Luis Alberto Chávez García.

En febrero de 2025, el legislador presentó ante el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa para fortalecer el marco legal en materia de salud mental. En el documento se señala que estos padecimientos ya son reconocidos como un problema prioritario en el Programa Sectorial de Salud 2020-2024, donde el Instituto Nacional de Salud Pública reportó en 2020 que los trastornos mentales se han vuelto cada vez más comunes en el país.

La iniciativa destaca que, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, en México se registraron un millón 590 mil 583 personas con algún problema o condición mental, de las cuales 54 por ciento eran hombres y 46 por ciento mujeres.
Asimismo, se subraya que la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica en Adultos es el único estudio que estima la prevalencia de los trastornos mentales en el país, además de incluir las adicciones y las discapacidades asociadas, tanto a nivel nacional como por regiones.

“Actualmente, ante la ausencia de nuevos estudios, la información disponible indica que el panorama no ha cambiado de manera significativa en los últimos 20 años.

«De enero a mayo de 2024 se atendió a 158 mil 814 personas por distintas condiciones de salud mental, de las cuales 107 mil 034 fueron mujeres y 51 mil 780 hombres. Las condiciones más prevalentes fueron la ansiedad, con 51.5 por ciento, y la depresión, con 25.9 por ciento”, señala el documento legislativo.

Otro de los factores relevantes es la edad de las personas que demandaron atención, ya que los casos de ansiedad y depresión se concentraron principalmente en el grupo de 30 a 49 años.

Atención psiquiátrica deficiente
La iniciativa también advierte sobre la precariedad en la infraestructura y el funcionamiento de los hospitales psiquiátricos en México. “De manera general, puede señalarse que actualmente no se garantiza a la población el acceso efectivo a los derechos básicos en materia de salud, debido a que hospitales como el Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y el Hospital Psiquiátrico Infantil Doctor Juan N. Navarro han enfrentado desabasto de medicamentos e insumos médicos”, se indica.

Ante este escenario, el diputado solicita que la salud mental sea considerada una prioridad dentro de las políticas públicas de salud y que los servicios se brinden conforme a lo establecido en la Constitución y en los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

La propuesta retoma el Principio para la Protección de los Enfermos Mentales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cual establece que “todas las personas tienen derecho a la mejor atención disponible en materia de salud mental, como parte del sistema de asistencia sanitaria y social”.

Menores requieren atención específica
La depresión también impacta la salud mental de niñas, niños y adolescentes. Por ello, la organización internacional Save the Children subraya la importancia de que, en el marco del 13 de enero, Día Mundial de Lucha contra la Depresión, se refuerce la concientización sobre cómo detectar este padecimiento en la población infantil y juvenil.

De acuerdo con la organización, identificar la depresión en menores de edad puede resultar más complejo que en personas adultas, ya que los síntomas suelen manifestarse de manera distinta según la edad y la etapa de desarrollo. “En lugar de una tristeza evidente, pueden presentarse irritabilidad, cambios de humor o comportamientos disruptivos”, explica Save the Children.

La organización advierte que la presencia aislada de uno o varios síntomas no debe generar alarma inmediata, ya que no necesariamente implica el desarrollo de un trastorno emocional o de salud mental. Factores como la intensidad, la frecuencia, la duración de los comportamientos y el impacto en la vida cotidiana del menor y de su entorno familiar son determinantes para considerar una posible depresión.

Para enfrentar esta problemática, Save the Children presenta la guía “Cómo te ha ido el día”, diseñada para apoyar a madres, padres y personas cuidadoras en la comprensión de las preocupaciones de niñas, niños y adolescentes, mediante recursos prácticos que promueven el abordaje de la salud mental de forma respetuosa y positiva.

El documento señala que entre las señales físicas a las que se debe prestar atención se encuentran las alteraciones frecuentes del sueño; cansancio constante; tristeza o falta de ánimo; cambios en los hábitos alimenticios; así como quejas recurrentes de malestares físicos, como dolores de cabeza o musculares.

Respecto a las señales emocionales y cognitivas, la organización menciona expresiones de desvalorización personal o sentimientos de inferioridad; pensamientos pesimistas recurrentes; preocupación excesiva por la apariencia física; ansiedad constante; miedos irracionales o aumento de la inseguridad; y dificultades para regular emociones como la ira o la agresividad.

Save the Children enfatiza que estos síntomas deben atenderse de manera sana y no invasiva, ya sea mediante las guías disponibles en su sitio web o con el acompañamiento de especialistas en salud mental, con el fin de brindar atención oportuna a la depresión en niñas, niños y adolescentes.

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