Los partidos que avalaron el desafuero de López Obrador en la Cámara de Diputados por 360 votos, el PRI y el PAN, se derrumbaron con los años hasta volverse actualmente marginales.
Álvaro Delgado Gómez |Foto: Germán Romero/Cuartoscuro | Ciudad de México, 7 de abril 2026 – 12:05 am (SinEmbargo).- A 21 años del desafuero de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como Jefe de Gobierno de la capital del país, aprobado en la Cámara de Diputados el 7 de abril de 2005, todos los involucrados en esa trama de los tres poderes del Estado, los partidos hegemónicos y los grupos fácticos para impedir su llegada a la Presidencia de México en 2006 están en el desahucio político, defenestrados y hasta muertos.
“Ustedes me van a juzgar, pero no olviden que todavía falta que a ustedes y a mí nos juzgue la historia”, les dijo López Obrador a los diputados que avalaron quitarle el fuero para inhabilitar políticamente a quien triunfaría 13 años después, en 2018, como Presidente de México y sus adversarios se hundirían.
En efecto, Vicente Fox Quesada, quien como Presidente de la República impulsó el desafuero, está arrumbado en su rancho de San Francisco del Rincón, Guanajuato; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Mariano Azuela Güitrón, quien cumplió con la instrucción presidencial, pasó a retiro y hasta falleció, y el presidente de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, es hoy un Senador que terminó hasta expulsado del PRI.
Los partidos que avalaron el desafuero de López Obrador en la Cámara de Diputados por 360 votos, el PRI y el PAN, se derrumbaron con los años hasta volverse actualmente marginales. Y los coordinadores parlamentarios de esta decisión, el priista Emilio Chuayffet, está ya en el retiro, y Francisco Barrio Terrazas, jefe de la bancada panista, murió en diciembre del año pasado.
Otros personajes clave en el desafuero de López Obrador fueron Santiago Creel Miranda, quiera era el Secretario de Gobernación y ahora es un político con influencia sólo en el PAN; el general Rafael Macedo de la Cocha, quien era el Procurador General de la República, dedicado ahora al litigio; Felipe Calderón, quien se perfilaba como candidato presidencial con el apoyo de la priista Elba Esther Gordillo, otra de las principales impulsoras de esa medida política.
Los presidentes de los partidos que impulsaron el desafuero fueron Roberto Madrazo Pintado, de PRI, cuya influencia política es a través de Latinus, propiedad de su hijo y su yerno, y Manuel Espino, quien se sumó en 2018 a López Obrador y es actual Diputado federal de Morena.
En su libro “Saldos del cambio: Una lectura política de la alternancia”, Alfonso Durazo, quien era Secretario particular de Fox, detalla cómo también intervino en el desafuero Marta Sahagún, esposa del Presidente de la República, porque ella ambicionaba suceder a su marido.
También, aunque era Senador, Diego Fernández de Cevallos fue articulador clave también en el desafuero, como lo fue en los videoescándalos de 2004, junto con Carlos Salinas de Gortari, Rafael Macedo de la Concha y Eduardo Medina Mora, quien era director del Cisen, el órgano de espionaje del gobierno, y quien llegaría a ser Ministro de la SCJN.
Los más tenaces impulsores del desafuero fueron Margarita Zavala Gómez del Campo y Federico Döring Casar, diputados federales panistas que siguen sin repuntar políticamente, mientras que el único Diputado priista que votó en contra, Roberto Campa Cifrián, llegaría ser candidato presidencial en 2006 por el partido de Elba Esther Gordillo y ahora es alto directivo del FEMSA.