La OMS advirtió que el brote enfrenta condiciones que dificultan su contención, como la movilidad transfronteriza, la inseguridad en zonas afectadas y la ausencia de vacunas o tratamientos específicos contra la variante Bundibugyo del virus.
Redacción AN / MDS| Foto: Reuters| 17 May, 2026 02:28| La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el sábado la epidemia de ébola causada por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), si bien subrayó que no se trata de una emergencia pandémica.
Según el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, esta decisión se tomó tras consultar a los gobiernos de ambos países y evaluar la evidencia científica disponible. “Agradezco a los líderes de República Democrática del Congo y Uganda por su compromiso de adoptar medidas necesarias y enérgicas para controlar el evento”, señaló el responsable de la organización.
Hasta el 16 de mayo, se han confirmado ocho casos de ébola en la provincia de Ituri, en RDC, con 246 casos sospechosos y 80 muertes posibles. En Uganda, se notificaron dos casos confirmados sin vínculo aparente en Kampala, entre personas que viajaban desde la RDC, así como un caso adicional confirmado en Kinshasa.
A este respecto, la OMS advirtió de que “la alta tasa de positividad de las muestras iniciales y la confirmación de casos en Kampala y Kinshasa apuntan a un brote potencialmente mucho mayor que el que se está detectando actualmente”. Entre los factores que elevan el riesgo de propagación se incluyen la inseguridad persistente, la movilidad de la población y la presencia de centros de salud informales.
Sin tratamientos ni vacunas aprobados
El organismo internacional destacó también que, a diferencia de otras cepas del ébola, “actualmente no existen tratamientos ni vacunas aprobados específicos para el virus Bundibugyo”, lo que convierte el brote en un evento extraordinario.
En cuanto a la respuesta, la OMS recomendó activar mecanismos de emergencia nacionales, fortalecer la vigilancia y los laboratorios, garantizar la prevención de infecciones en centros de salud, y establecer unidades especializadas para el aislamiento y tratamiento de pacientes.Asimismo, se pidió a los países vecinos y a la comunidad internacional una coordinación estrecha para contener la propagación, subrayando que “ningún país debe cerrar sus fronteras ni imponer restricciones a los viajes y al comercio”, advirtiendo que tales medidas podrían ser contraproducentes.
Como alternativa, entre las recomendaciones también se incluyen controles sanitarios en aeropuertos y pasos fronterizos, participación comunitaria en la identificación de casos, funerales seguros y capacitación del personal sanitario.
En cualquier caso, desde la OMS indicaron que cualquier nuevo caso sospechoso debe ser notificado inmediatamente y tratado como una emergencia sanitaria.
Con la declaración de ESPII, el órgano de Naciones Unidas busca movilizar recursos internacionales y garantizar la implementación de medidas de control “eficientes y efectivas” para frenar la expansión del virus Bundibugyo en la región.
Ruanda anuncia el cierre indefinido de su frontera este con RDC
Por su parte, las autoridades locales ruandesas cerraron el paso fronterizo de Rubavu con el este de República Democrática del Congo por el brote de ébola declarado en el país vecino. El cierre indefinido fue ordenado por el alcalde del municipio, Mulindwa Prosper, quien matizó que el tránsito solo queda reservado a los ruandeses que crucen desde RDC, y previo examen médico.
Según declaraciones recogidas por el periódico Kigali Today, el alcalde explicó también que dio orden de reforzar la vigilancia en las rutas transfronterizas ilegales, las llamadas “panya”, para impedir cualquier propagación a través de estos cruces prohibidos.
La de este domingo es la primera medida de este tipo adoptada por las autoridades ruandesas para detener la expansión del brote.
El brote de ébola alcanzó a la provincia de Kivu Norte, escenario de un largo conflicto entre el Ejército y las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23), con la detección del primer caso confirmado en la ciudad de Goma, la capital provincial, en manos del grupo guerrillero desde el año pasado.
“Tras la confirmación de este caso”, anunció el gobernador rebelde Musanga Erasto, “las autoridades provinciales, en coordinación con los servicios de salud y centros médicos locales, activaron de inmediato los mecanismos de respuesta para prevenir la propagación de la enfermedad en las zonas bajo la administración del M23 y de la Alianza del Río Congo”, el brazo político del movimiento armado.
La región de Kivu lleva meses bajo el caos. Tanto Goma como la capital de Kivu Sur, Bukavu, se encuentran bajo control del M23. Aunque existe un proceso internacional de mediación de alto al fuego, los intercambios de bombardeos son constantes, como también lo son los éxodos de gente entre las poblaciones de la región.
MSF prepara una respuesta de emergencia
Médicos sin Fronteras (MSF) anunció la puesta en marcha de una respuesta de emergencia en el norte de República Democrática del Congo (RDC) para combatir el brote de ébola en la provincia de Ituri.
La ONG explica que, el pasado fin de semana, comenzó a recibir alertas “sobre un aumento inusual de fallecimientos asociados a una posible fiebre hemorrágica” al noroeste de Bunia, capital provincial.
Un equipo desplegado en colaboración con el Ministerio de Salud confirmó que al menos 55 personas habían muerto desde principios de abril. Posteriormente, también se notificaron casos sospechosos en las zonas sanitarias de Bunia y Rwampara.
“El número de casos y muertes registrados en tan poco tiempo, junto con la expansión a varias zonas sanitarias y ahora también más allá de la frontera, resulta extremadamente preocupante”, señala Trish Newport, responsable del Programa de Emergencias.
“La limitada capacidad de acceso a atención sanitaria y el contexto de inseguridad que vive Ituri hacen indispensable una respuesta rápida para evitar una mayor propagación”, añadió.
MSF tiene desplegados equipos en las zonas afectadas de Ituri evaluando las necesidades médicas y coordinándose estrechamente con las autoridades sanitarias congoleñas. En la clínica de Salama, en Bunia, los trabajadores de la ONG atienden actualmente tres casos sospechosos que ya han sido aislados.
MSF ya comenzó a movilizar a personal médico, logístico y de apoyo con experiencia en la respuesta a brotes de fiebres hemorrágicas virales, así como “suministros esenciales para desplegar una respuesta de emergencia a gran escala lo antes posible”.
La organización recuerda que “la tasa estimada de mortalidad de la cepa Bundibugyo se sitúa entre el 25% y el 40%” y que éste es el tercer brote detectado relacionado con esta cepa, tras los registrados en Uganda en 2007-2008 y en República Democrática del Congo en 2012
(Con informaciones de Europa Press)