Afp, Prensa Latina y Xinhua| Imagen Afp| La Jornada |19 de mayo de 2026 07:06| La Habana., El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reivindicó ayer el derecho absoluto y legítimo de Cuba a defenderse ante la “agresión multidimensional” y las advertencias de acción militar de Estados Unidos. “La amenaza constituye ya un crimen internacional. De materializarse, provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”, advirtió.
En un mensaje en X, Díaz-Canel reiteró que Cuba “no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país” y que esa posición la conocen bien las agencias de defensa y seguridad nacional estadunidenses.
Los comentarios se producen tras un informe de Axios, publicado el domingo, que citó información de inteligencia clasificada la cual señaló, sin aportar pruebas, que Cuba adquirió más de 300 drones militares de fabricación iraní y habría debatido planes para utilizarlos en ataques contra la base naval estadunidense de la bahía de Guantánamo, buques militares estadunidenses y Cayo Hueso, en Florida.
El canciller cubano Bruno Rodríguez ratificó en X que La Habana, al igual que toda nación puede ejercer la legítima defensa conforme a la Carta de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el derecho internacional, y denunció que quienes pretenden agredir se valen de pretextos mendaces y ridículos “para justificar un ataque contrario a la opinión pública estadunidense y mundial. Lamentable que los medios de prensa continúen siendo cómplices de semejante crimen”.
Un ataque de Cuba contra Estados Unidos “no tiene ningún sentido”, declaró ayer el embajador cubano ante la ONU, al acusar a Washington de “fabricar un pretexto” para “justificar” una acción militar.
Comentó que “es lamentable que los pueblos y comunidades más desfavorecidos de América Latina y el Caribe sufran las consecuencias de la retirada de las Brigadas Médicas Cubanas, impuesta por la obsesión del gobierno de Estados Unidos y sus presiones y amenazas contra las autoridades de la región. La labor noble, solidaria e internacionalista de los expertos en salud no puede sustituirse por promesas y mucho menos por fondos, que los estadunidenses prefieren dedicar a las guerras y a la carrera armamentística”.
La embajada de Cuba en Estados Unidos publicó en X: “el decreto presidencial que viola el derecho internacional al afirmar que Cuba representa una amenaza inusual y extraordinaria para Estados Unidos”, según la Casa Blanca, “se trata de una fórmula retórica vacía; el verdadero estado de emergencia nacional, renovado año tras año durante seis décadas, es el bloqueo económico contra un país que nunca ha atacado a Estados Unidos. La comunidad internacional lo ha señalado en repetidas ocasiones como un anacronismo”.
Sometida a un bloqueo desde 1962, Cuba enfrenta además desde enero un bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Trump, que ha desencadenado una severa crisis energética con masivos y prolongados cortes de electricidad.
En respuesta a las sanciones decididas por Estados Unidos contra funcionarios cubanos, Díaz-Canel posteó al cierre de esta edición que “en la dirección de nuestro partido, Estado, gobierno y sus instituciones militares, nadie tiene activo o propiedad que proteger bajo jurisdicción estadunidense. El gobierno de Washington lo sabe de sobra, tanto es así que ni siquiera hay evidencia que presentar. La retórica anticubana del odio trata de hacer creer que existen para justificar la escalada de su guerra económica total.
“Por eso sí seguiremos denunciando, de la manera más firme y enérgica el cerco genocida que busca estrangular a nuestro pueblo”, concluyó.