El Gobierno de Nuevo León acelera obras para el Mundial 2026. Colectivos denuncian contaminación, represión a manifestantes y un Metro que no estará listo para el torneo.
Dulce Olvera y Alejandra Padilla |Ciudad de México, 30 de mayo 2026 – 12:05 am (SinEmbargo).- Monterrey, la capital de Nuevo León, albergará cuatro partidos del Mundial 2026 entre el 14 y el 29 de junio. En preparación, el Gobierno de Samuel Alejandro García Sepúlveda ha destinado más de ocho mil millones de pesos a la construcción de dos líneas de Metro, aunque solo algunas estaciones de la Línea 4 (conocidas como “tramo FIFA”) estarían en exhibición durante el torneo. Estas irán del aeropuerto de Monterrey a Torre Rise.
Para lograrlo, el Gobierno neolonés no solo ha invertido miles de millones de pesos, también ha contaminado el río Santa Catarina. Colectivos como “Un Río En El Río” se han manifestado para proteger este ecosistema y, aunque el Gobierno aseguró haber llegado a un acuerdo con ellos en diciembre de 2025, hasta ahora se ha quedado en promesa.
Las autoridades no han cumplido su palabra, pero tampoco han reprimido a colectivos ambientalistas como este. Sin embargo, para los ciudadanos que exigen un transporte público digno y se manifiestan en contra de los “tarifazos”, la historia es diferente: algunas manifestaciones han sido reprimidas haciendo uso excesivo de la fuerza pública.
Los colectivos reconocen que las obras hechas por el Gobierno en preparación para el Mundial, en especial las encaminadas a mejorar el sistema de transporte público, son necesarias y beneficiarán a la sociedad incluso después del torneo, pero lamentan que el Gobierno las haga de manera apresurada para dar una buena impresión a personas extranjeras y no siga los procesos adecuados para beneficiar a los ciudadanos.
La prioridad “nunca ha sido la gente, nunca han sido los ecosistemas, nunca han sido los sistemas de transporte públicos dignos, seguros, hechos con la mayor calidad y con los mayores estándares ambientales y sociales; siempre ha sido su imagen”, asegura Andrea Villarreal, integrante del colectivo Un río en el río.
Samuel García se oponía al “tarifazo”; deja el Metro al doble de cuando llegó
Cuando Samuel García asumió la gubernatura de Nuevo León, el Metro costaba cuatro pesos con 50 centavos. Actualmente la tarifa es de nueve pesos con 90 centavos. “Ya aumentó más del doble y el servicio no ha mejorado en la misma proporción”, dice Juan Manuel Ramos, Director de redesquintopoder, quien contrasta estos incrementos en la tarifa con los millones de pesos gastados por la actual administración para “vender un estado que nada más existe en sus redes sociales”. Tan solo en 2025 el gobierno estatal destinó 79 millones de pesos a espectaculares, mientras que el Gobernador y su esposa, Mariana Rodríguez Cantú, promedian un gasto mensual de cuatro millones 500 mil pesos en publicidad de redes sociales.
“Claro que va a ser un beneficio, pero las cosas no se hicieron de la manera correcta”, dice Luis Marín, integrante del Colectivo Voz de los Usuarios, en entrevista con la Unidad de Datos de SinEmbargo. La ciudadanía ha protestado contra los “tarifazos” (los aumentos a la tarifa del transporte público) porque “no nos consultaron (…) y el transporte ni siquiera ofrece un mejor servicio para justificar este aumento”, sostuvo.
El activista asegura que cuando el colectivo comenzó a organizar movilizaciones y protestas para visibilizar la crisis del transporte público en Nuevo León los llamaban “radicales”. Según su testimonio, las manifestaciones han derivado en amenazas, hostigamiento y la apertura de carpetas de investigación contra integrantes del colectivo. También afirma que continúan organizando protestas pese al temor a nuevas detenciones.
Esto ocurre durante el gobierno de Samuel García, el mismo político que, cuando era oposición, se pronunciaba públicamente contra cualquier aumento a las tarifas del transporte público. “Hay muchas fotos de él donde dice ‘no al tarifazo’ y hay videos diciendo que no van a permitir ni un peso de aumento”, dice Marín.
Testimonio del abuso en Nuevo León
El 19 de abril de 2025 Marín fue arrestado por la Fuerza Civil de Nuevo León durante una protesta pacífica: “Me desaparecieron casi 24 horas. Me llevaron a una patrulla y me dejaron esposado en la parte trasera como hasta las 12 de la media noche, ya que me valoró un médico. Pero nunca se le notificó a mi familia, nunca se me permitió hablar con un abogado, informar cuál era mi situación”. De acuerdo con su testimonio, el médico ordenó trasladarlo a un hospital, en donde estuvo durante ocho horas para ser presentado ante el Ministerio Público a las seis o siete de la tarde del día siguiente.
Luis dice que durante esas 24 horas los elementos de seguridad le decían que “a los chavos (de la Fuerza Civil) se les había pasado la mano” con él. Además, dice haber sido fotografiado por las autoridades con una botella de aerosol que ellos mismos le proporcionaron. Finalmente, le fueron imputados cinco delitos: resistencia a particulares, daño a propiedad ajena, daño a propiedad ajena agravado, agresiones a instituciones oficiales y alterar el orden público.
Además de permanecer bajo proceso judicial, Marín asegura que enfrenta restricciones que afectan su vida familiar y laboral. Actualmente porta un brazalete electrónico y permanece bajo arraigo domiciliario. “Mi esposa tuvo que salir a trabajar y yo hago trabajos desde casa”, cuenta. También afirma que las autoridades abrieron una carpeta de investigación contra su esposa tras las protestas.
Aunque el colectivo critica la manera en que se implementaron los cambios al transporte público, Marín asegura que no están en contra de la modernización de la ciudad. “Claro que más líneas nos van a beneficiar (…) lo único que exigimos es que las cosas se hagan bien”, afirma. También sostiene que las decisiones sobre nuevas rutas y aumentos de tarifa se tomaron sin consultar a las personas usuarias del sistema.
Para Ramos, el problema de movilidad afecta tanto a quienes utilizan automóvil como a quienes dependen del transporte público, aunque con impactos distintos. “No es lo mismo una persona que anda en auto (…) a una persona que tiene que esperar cuatro horas el camión que no pasa”, señala. Además del aumento del parque vehicular y la falta de infraestructura suficiente, considera que las obras del Metro, aceleradas por el Gobernador “que quiere tenerlas listas para antes del Mundial”, terminaron por “poner la cereza en el pastel para colapsar todo a todas horas”.
Las obras de las líneas 4 y 6 empezaron a construirse en 2023. En 2025 se contó con un presupuesto estatal de ocho mil 171 millones 298 mil 722 pesos para ambas líneas, de acuerdo con la Ley de Egresos 2025 publicada en el Periódico Oficial de Nuevo León. Desde un inicio formaron parte del plan maestro del Metrorrey.
Tan solo en el primer trimestre de 2026, el gobierno de Samuel García solicitó una ampliación de 393 millones 172 mil 727 pesos, de acuerdo con la Cuenta Pública del Estado. Con ello, el presupuesto modificado para la ampliación de las líneas 4 y 6 del Metro ascendió a 442 millones 041 mil 919 pesos, monto del cual ya se habían devengado 442 millones 41 mil 919 pesos y pagado 438 millones 258 mil 336 pesos al cierre de marzo de 2026. La Cuenta Pública también reporta que el proyecto no registró subejercicio en ese periodo.
“Se aprovechó que ya se iba a hacer esa línea de Apodaca y se amplió de una vez para el Aeropuerto con el propósito de atender el Mundial. No se va a lograr, ya lo comentaron las autoridades, pero lo importante más allá del Mundial, ven el beneficio por el tráfico que hay en Monterrey, que es un tráfico muy intenso; es una ciudad muy pensada en el automóvil, con muchos carriles para circulación vehicular”, expuso Santiago Valencia, especialista en movilidad urbana.
Al tener una planificación urbana influenciada por Estados Unidos que da prioridad a la infraestructura vehicular, agregó, el transporte público es lento porque se queda atorado en el congestionamiento, por lo que estas líneas del Metro “van a venir a solucionar una problemática real de movilidad ahí, que es el tránsito pesado”.
El Metrorrey incumplirá el plazo prometido; la obra ya dejó un muerto y cinco heridos
El 23 de diciembre de 2025, el Gobernador Samuel García prometió: “Vamos a construir el monorriel más largo del continente y el segundo más largo del mundo aquí en Nuevo León y lo vamos a acabar en este sexenio empezando a disfrutar de él desde el Mundial”.
El mandatario dijo que durante el torneo estarían listas las nuevas líneas del Metrorrey que conectarán desde la periferia en Apodaca hacia el centro o ciudad universitaria, incluyendo el tramo del Aeropuerto Internacional de Monterrey hacia el estadio BBVA (también conocido como estadio Monterrey) que será sede de cuatro partidos.
Mientras tanto, la construcción de esta obra ya resultó en la muerte de un trabajador y al menos cinco personas heridas. El 15 de noviembre de 2025, una estructura de acero cayó sobre una camioneta en las obras de la Línea 6 en Apodaca y dejó lesionados a tres integrantes de una familia, quienes denunciaron que las autoridades y empresas no se han hecho responsables de los gastos médicos, que ya suman casi 1.5 millones de pesos.
El 17 de abril de este año, un bloque de concreto se desplomó sobre un automóvil en circulación en Apodaca y dejó a dos personas heridas. Finalmente, el 4 de mayo un trabajador identificado como Édgar Manuel Juárez Morales murió prensado por una viga metálica durante maniobras también en la Línea 6. Tras el accidente, las autoridades detuvieron a una persona y la Fiscalía informó que la familia de la víctima analiza alcanzar un acuerdo reparatorio.
A pesar de la prisa con la que va el Metrorrey, las obras de la línea 4 y 6 entrarán en operación hasta junio de 2027, de acuerdo con la respuesta vía solicitud de transparencia de la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León. Este abril, la Secretaría de Movilidad estatal respondió a la Unidad de Datos de SinEmbargo que “las pruebas parciales de operación serán desde el 31 de mayo de 2026, así como también la fecha de inicio de operaciones será en junio de 2027”.
Desde septiembre de 2022, cuando la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana adjudicó al consorcio Mota Engil México y CRR la construcción de las líneas 4, 5 y 6 del Metro por 25 mil millones de pesos, se estableció el compromiso de terminar la construcción de las tres líneas el 31 de agosto del 2027. Aunque en 2024 se anunció la cancelación de la línea 5 por el rechazo vecinal a un viaducto elevado o a nivel.
Ante los señalamientos de la promesa incumplida, el 4 de febrero el Gobernador García comparó durante un recorrido en las obras:
“Les recuerdo, la línea 3, que mide 7 kilómetros, más de ocho años tardaron en construirla. El nuevo Nuevo León, 35 kilómetros que va este monorriel, el más largo del continente, llevamos dos años y medio y lo vamos a acabar en el sexenio. Cinco veces más larga en la mitad de tiempo, bolas don cuco a los opositores. Y así estamos trabajando ya de aquí al Mundial hitos, hitos, estaciones, cruces, para tener jalando el Metro”.
“Esta conectividad del Metro tiene mucha importancia social porque se está conectando a la periferia. El Metro no llegaba a la periferia, se quedaba nomás en la zona central de Monterrey y, por primera vez, se va adentrar más allá del primer círculo periférico, va a llegar hasta el Aeropuerto (Apodaca), una zona bastante alejada que va a beneficiar sobre todo a la población más vulnerable, que es la que tiende a asentarse en las zonas periféricas, industriales; el costo de vida prácticamente también que se va a ahorrar”, dice Valencia.
Este medio de transporte será una alternativa para miles de locatarios de una zona metropolitana que ha estado centrada en los automóviles y cuyo transporte público es lento y aglomerado por el tráfico vehicular, de acuerdo con Valencia. Asimismo, en una metrópoli con mala calidad del aire por la actividad industrial, será un monorriel eléctrico.
Pero para el Mundial estarán solo en exhibición las estaciones La Fe, Churubusco y Parque Fundidora.
La otra víctima del Metrorrey: el río Santa Catarina
En las obras de infraestructura suelen haber retrasos por imprevistos como, en este caso, la invasión de pilotes de la línea 4 en el drenaje pluvial que desemboca en el río Santa Catarina, de acuerdo con Valencia.
El río Santa Catarina, conocido como “el pulmón verde” de Monterrey, nace en la Sierra Madre Oriental, dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, en el municipio de Santiago. Su cauce atraviesa distintos municipios del área metropolitana, como San Pedro, Monterrey, Guadalupe y Juárez, hasta unirse con el Río San Juan en Cadereyta. Finalmente, sus aguas desembocan en el Río Bravo y el Golfo de México, en Tamaulipas.
En el río viven más de 800 especies de animales, entre las que hay tlacuaches, murciélagos, castores, serpientes y cuervos, de acuerdo con la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
El 8 de junio de 2025, el Gobierno de Nuevo León declaró este río como Área Natural Protegida (ANP). García Sepúlveda dijo en ese entonces que era necesario no repetir patrones que dañen el cauce del río, pues es una zona de 700 hectáreas con vida y un pulmón verde de la ciudad que debe cuidarse, preservarse, restaurarse y protegerse.
Pero integrantes del colectivo “Un Río En El Río” consideran que las obras asociadas a la línea 4 del Metrorrey contradicen ese discurso. Andrea Villarreal asegura que desde 2023 comenzaron a documentar afectaciones dentro del cauce durante la construcción de la obra. “Claramente se han metido al cauce del río a meter maquinaria, a desmontar tramos del río completamente para facilitar la construcción del Metro”, señaló.
La activista afirmó que el colectivo ha detectado desmontes, residuos y daños ambientales en distintos puntos del proyecto. “Hay aceites y cemento vertido en el cauce del río, también ha habido rellenos y una especie de formación de canales a lo largo del cauce”, explicó Villarreal sobre los hallazgos realizados en el tramo de aproximadamente 7.8 kilómetros donde se desarrolla la línea 4.
La activista explica que al ser un recorrido tan largo, es difícil cuantificar los daños, pero la información que han podido recabar siempre la han compartido con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Estas denuncias fueron ignoradas durante la gestión de Eduardo Villanueva Garza, funcionario cercano al Gobernador García, de acuerdo con Villarreal. “Estamos en la espera de la asignación de un nuevo titular que ojalá pueda atender todas estas denuncias que hemos hecho, que pueda de manera muy cuidadosa revisar toda la evidencia fotográfica, todos los planos, todas las coordenadas que hemos enunciado”
En diciembre de 2025, el Gobierno de Nuevo León publicó un comunicado en el que asegura haber llegado a un acuerdo con el colectivo para “proteger al río Santa Catarina”. Villarreal confirma que hubo una audiencia pública para “llegar a un acuerdo acerca de la forma en la que se están construyendo particularmente los puentes peatonales en el cauce del río”.
En ese entonces, el Gobierno de Nuevo León se comprometió a tres puntos: entregar la evidencia de que la obra cumple con los términos y condiciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), someterla a un estudio independiente del Centro Nacional de Prevención a Desastres (Cenapred) para asegurar que estas obras construidas en el lecho del río no representan un riesgo hidrometeorológico y conformar una contraloría ciudadana para dar seguimiento a las obras.
“Al día de hoy, ninguno de esos acuerdos se ha cumplido”, sentencia Villarreal. El colectivo califica de “alarmante” que el gobierno pueda “construir lo que quiera cuando quiera sin consecuencias (…) y creemos que, de nuevo, es por el Mundial”.