11/12/2021Lesli Aguilar/ Corresponsal/ Noticias /HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- El presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi), Maurilio Santiago Reyes refirió son 16 familias de Ndoyonoyuji las que permanecen en el albergue de Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) en Tlaxiaco.
Santiago Reyes explicó que la violencia en el caso de San Esteban Atatlahuca sigue presente, quien acusa a el Estado mexicano como generador de violencia al incumplir con los protocolos internacionales para víctimas de violencia.
Refirió que en Guerrero Grande las personas se han considerado como semidesplazados, porque van y regresan de sus comunidad, pero no tienen un sitio en donde vivir, porque personas fuertemente armadas les quemaron sus casas.
En tanto que en Mier y Terán hay 5 personas desparecidas, contando a Irma Galindo Barrios –ambientalista de Mier y Terán— así como 4 personas más donde hay un fallecido.
Dijo que la situación sigue siendo muy crítica, porque las familias que fueron víctimas de violencia no cuentan con un sitio donde vivir y las condiciones en las que se encuentran las mujeres, niños y ancianos no son las adecuadas.
Explicó que “respecto a las personas desaparecidas tenemos un total de 5, incluyendo a la activista, y una persona asesinada, estas son las cifras que estamos manejando, pero en cuanto a los desplazados aun no se tienen un registro exacto sobre este tema”.
Exclamó que la respuesta de las autoridades respecto al tema de Atatlahuca ha sido nula, porque siempre había negado que existiera violencia en estas comunidades, inclusive señaló que desmentían los muertos, pero refirió que se está buscando que las familias que fueron víctimas de violencia puedan tener una vida digna.