Abusan de niños en penales por falta de protocolo de protección

A pesar de encontrarse recluidos en penales, internos han logrado burlar la escasa vigilancia al interior de centros penitenciarios y perpetrar crímenes, como el abuso sexual, en contra de niños que acuden a estas instalaciones a visitar a familiares que se encuentran privados de la libertad.

por Elizabeth González-Manrique| Ilustración Fernando Estrada | Reporte Indigo | 28 de Abril de 2025 01:11 hs. La muerte de Yudiel Flores Tovar, alias el “Coyote Consentido”, detenido por la creación y distribución de material en el que se abusaba sexualmente de menores de edad, demuestra que este tipo de agresores continúan sus actividades delictivas al interior de centros penitenciarios, al hallarse en su celular nuevas imágenes que revelan posibles agresiones a menores, probablemente hijas e hijos de otros reclusos.

Organizaciones como Reinserta han documentado y confirmado al menos cinco casos de abuso sexual infantil perpetrados al interior de un presidio. Este crimen, refleja una crisis sistémica de protección a las infancias en entornos penitenciarios del país.

Las niñas y niños que ingresan a penales lo hacen bajo filtros de seguridad básicos; sin embargo, al interior de los centros la falta de acceso a espacios seguros, la nula tecnología y el poco personal son algunas de las condiciones que permiten que los agresores sigan abusando sexualmente de las infancias.

El caso Yudiel Flores es una historia de abusos
Las organizaciones Libera México, Reinserta, Te Protejo México, Early Institute, entre otras, lanzaron un posicionamiento en el que acusaron que, mientras haya impunidad, los agresores sexuales seguirán violentando infancias, incluso desde prisión.

Este documento se dio a conocer luego de que se infiriera, tras la revisión de sus pertenencias, que Yudiel Flores, quien se encontraba recluido en el penal El Amate, ubicado en Cintalapa, Chiapas, continuaba abusando sexualmente de niñas y niños desde prisión, a pesar de haber sido condenado a más de 100 años por la comisión delitos relacionados con la producción Material de Abuso Sexual Infantil (MASI).

Flores Tovar, detenido en mayo de 2021, mismo año en que fue sentenciado a más 60 años de prisión por el delito de trata de personas, en las modalidades de elaboración y difusión de pornografía infantil, hechos ocurridos en Comitán, Chiapas. No obstante, la sentencia aumentó a 119 años tras ser hallado culpable de abuso sexual infantil en contra de niñas y niños, lo que hizo que fuera clasificado como un reo de alta peligrosidad.

La detención del “Coyote Consentido” ocurrió después de una serie de sucesos relacionados con una poderosa red de trata y explotación infantil. En 2010, el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) fue alertada acerca de las actividades de un internauta conocido como Ronaldfranco, quien divulgaba material pornográfico de menores de edad.

Tras este hecho, la autoridad localizó, en varios sitios de internet, 23 videos y 176 imágenes que recolectan abusos sexuales a menores, material disponible en la web desde 2011. Fue en este momento cuando el FBI emitió una ficha roja de localización para Flores, quien se encontraba en territorio estadounidense.

No obstante, el youtuber consiguió escapar a México y se instaló en Comitán, donde traficaba con migrantes. En aquella época, sobre Yudiel Flores pesaban dos carpetas de investigación en Guatemala por el delito de abuso sexual en agravio de menores de edad.

Al momento de su muerte, ocurrida el 17 de abril pasado, Yudiel Flores Tovar, contaba con una orden de aprehensión, y una más de extradición, en Estados Unidos, para enfrentar a la justicia de dicho país por los mismos delitos de los que fue acusado en Guatemala y México.

La muerte del ‘Coyote Consentido’
De acuerdo con la necropsia de ley, Flores Tovar falleció a causa de asfixia mecánica por estrangulamiento, por lo que las autoridades descartaron que se haya suicidado.

Jorge Luis Llaven Abarca, titular de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, informó que siguen dos líneas de investigación, la primera de ellas se encuentra relacionada con una presunta venganza entre internos del penal, después de que hace meses recibiera amenazas, mientras que la segunda se relaciona con el hallazgo en su teléfono celular.

En estas imágenes se observaba que Flores abusaba de menores de edad al interior de su celda, por lo que la FGE de Chiapas trabaja para ubicar a estos menores de edad, quienes podrían ser hijos de otros internos.

Por su parte, José Octavio García Macías, subsecretario de Inteligencia e Investigación de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, indicó que en el teléfono móvil perteneciente al interno, se halló una gran cantidad de material gráfico de explotación sexual infantil grabado al interior del penal. Las imágenes habrían sido capturadas entre mayo, agosto y septiembre de 2024.

Ante este hallazgo, Reinserta y otras organizaciones aseguraron que “la muerte de este youtuber no puede ni debe considerarse como el cierre de este caso. Por el contrario, debe volver a encender todas las alertas sobre las fallas estructurales del sistema penitenciario que permitieron que estos abusos continuarán incluso al interior de un centro”.
Violaciones en penales son una realidad

Reinserta sostiene que lo ocurrido con Yudiel Flores Tovar demuestra que los agresores sexuales como el “Coyote Consentido”, lejos de recibir un tratamiento especializado enfocado en su reinserción social, logran evadir los controles elementales de seguridad para seguir cometiendo agresiones a pesar de estar detenidos.

La organización ha documentado al menos cinco casos en los que niños y niñas fueron víctimas de abusos sexuales al interior de penales, además de sufrir otros tipos de violencias.

Casos como el de Emili, víctima de abuso sexual dentro del penal de Santiaguito; los testimonios recolectados en el extinto penal de Topo Chico; el caso de Tadeo, un bebé encontrado muerto tras haber sido ingresado ilegalmente a un penal en Puebla.

“En México niñas y niños siguen siendo abusados sexualmente dentro de espacios en custodia y responsabilidad del Estado. Esto ocurre porque impera la omisión, la negligencia y en muchos casos, la corrupción y complicidad institucional”, menciona la organización.

De acuerdo con esta y otras organizaciones, estos hechos ocurren debido a la falta de medidas de atención especializadas para agresores sexuales, Por otro lado, la falta de protocolos efectivos de separación, monitoreo y vigilancia permite que estos delitos ocurran con total impunidad.

Además de la ausencia de controles dentro de los centros penitenciarios, los vacíos legislativos que persisten en el tratamiento de agresores sexuales, ayudan a perpetuar estas peligrosas condiciones para la niñez que ingresa a penales.

“Mientras otros países de la región han avanzado en normativas que contemplan programas de rehabilitación, evaluación psicológica continua y mecanismos de seguimiento, las autoridades mexicanas aún continúan aplicando un mecanismo de reinserción que nada tienen que ver con el tratamiento integral para agresores sexuales”, resalta la organización.

“En México niñas y niños siguen siendo abusados sexualmente dentro de espacios en custodia y responsabilidad del Estado. Esto ocurre porque impera la omisión, la negligencia y en muchos casos, la corrupción y complicidad institucional”, señala la Organización Reinserta

Es por ello que desde la Dirección de Incidencia y Políticas Públicas, Reinserta busca empujar iniciativas de reforma a la Ley Nacional de Ejecución Penal, con el objetivo de  establecer medidas concretas para la atención especializada de delincuentes sexuales.

Entre estas se encuentran, la segregación inmediata y obligatoria de agresores sexuales y pedófilos en todos los penales del país, la creación de espacios seguros, exclusivos, lúdicos y dignos para niñas, niños y adolescentes que visitan a sus familiares en centros penitenciarios, entre otros.

Hay pocas denuncias e inacción de las autoridades
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, nueve de cada 10 delitos sexuales no se denuncian, lo que contribuye a que los agresores sexuales se mantengan impunes.

Según Reinserta, en México, más de 500 mil niñas, niños y adolescentes tienen a su mamá o papá en el sistema penitenciario, lo que hace más probable el abuso sexual en contra de niñas, niños y adolescentes al interior de cárceles.

Dulce Fuentes Leal, directora de Incidencia y Políticas Públicas de Reinserta, menciona que del total de denuncias que se presentan por delitos sexuales en contra de la infancia, solo se atienden alrededor del tres por ciento, mientras que solo el uno por ciento son resueltas de manera favorable para la víctima.

“Es muy bajo el índice de atención y resolución, porque además debemos recordar que hay un alto índice de revictimización y que hay un alto índice de falta de acción por parte de las autoridades. Respecto a las denuncias que sí se hacen, solo se atienden el 3 por ciento, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo y con sentencias favorables, el 1 ciento, que es muy bajo”, explica.

Fuentes Leal apunta directamente a la falta de protocolos adecuados como la causa principal de que ocurran abusos sexuales en contra de infantes al interior de centros penitenciarios, sin embargo, no descarta otros factores, como la falta de regulación especializada para el ingreso de menores de edad a estos sitios.

Sin regulación, ingreso de menores a cárceles
“La falta de protocolos especializados de ingreso para las visitas de menores de edad, la falta de vigilancia, la negligencia por parte del sistema penitenciario local, son omisiones, esto visibiliza una falta de control muy importante dentro de los centros.

“También es importante hacer énfasis en que no existe regulación especializada para eso. O sea, no hay una ley que regule cómo tiene que ser el ingreso de menores a las cárceles. Entonces, esa falta de regulación, de registro, hace que no exista un control”, menciona.

“No hay una ley que regule cómo tiene que ser el ingreso de menores a las cárceles. Entonces, esa falta de regulación, de registro, hace que no exista un control”, revela Dulce Fuentes Leal, directora de Incidencia y Políticas Públicas de Reinserta

La directora de Incidencia y Políticas Públicas de la organización dio a conocer que Reinserta ya trabaja en un protocolo de visita para dar atención específica a la niñez, pues hasta este momento, las niñas, niños y adolescentes que ingresan a una cárcel, lo hacen bajo los mismos protocolos que un adulto, lo que puede resultar violatorio a sus derechos humanos.

“Necesita haber atención especializada, personal y tecnología especializados para poder hacer las revisiones de estos niños al ingreso y a la salida, porque hoy no los hay y no hay ningún protocolo a nivel nacional que lo establezca. Hoy por hoy las cárceles lo establecen a criterio y cada centro tiene su criterio de ingreso. Entonces, para las infancias, específicamente, el que no exista una ley, un protocolo, una normativa que regule eso, los perjudica; sin embargo, hay mucha normatividad internacional, tratados internacionales que pueden ser las directrices que podríamos tomar en cuenta para mejorar esta omisión”, comenta Fuentes.

Además de espacios exclusivos para infancias que visitan a familiares bajo custodia del estado, Reinserta sugiere la creación de un protocolo nacional que evite cualquier contacto entre infancias y personas privadas de la libertad que no sean sus familiares directos y capacitación especializada para todo el personal penitenciario en protección de infancias y prevención del abuso sexual.

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