Con casi mil estampas y precios récord, el álbum de 2026 marca la casi despedida de la editorial italiana de las Copas del Mundo tras seis décadas.
Armando Montes |Ciudad de México, 7 de mayo 2026 – 10:00 pm (SinEmbargo).- El mundo del coleccionismo en el futbol está a punto de cambiar después de que la FIFA alcanzó un nuevo acuerdo con la empresa Fanatics para producir cromos de futbol, pegatinas y juegos de cartas coleccionables para la Copa del Mundo. La federación internacional dejará a la editorial italiana Panini a partir de 2031 con el objetivo de globalizar, aún más, su deporte.
La empresa italiana fue por décadas el socio principal del organismo rector del futbol con las licencias de los álbumes y tarjetas del Mundial. Desde la justa mundialista de 1970, Panini realizó este tipo de artículos de coleccionismo y su relación terminará el próximo 2030. Gianni Infantino comentó en entrevista para el medio The Athletic que su nueva alianza con la empresa estadounidense busca conectar a los aficionados con sus equipos y jugadores favoritos.
«Desde el punto de vista de la FIFA, podemos globalizar esa conexión con los aficionados precisamente gracias a nuestra cartera de torneos internacionales. Y esto nos proporciona otra importante fuente de ingresos comerciales que, como siempre, reinvertimos en el juego, en el futbol», comentó el presidente de la federación internacional.
Album del Mundial, una colección de lujo
En las últimas ediciones de la justa mundialista, la cartera de los aficionados se ha visto fuertemente afectada ante el incremento de los precios del álbum y los sobres de estampas. Llenar la edición de Qatar 2022 —lanzada hace tres años y medio— tenía un costo promedio de entre 2.500 y 4.000 pesos mexicanos; para esta justa mundialista las proyecciones están superando los 7.000 pesos, contemplando que los aficionados tendrán que comprar al menos dos cajas de 100 sobres para cubrir la cantidad total de cromos que cuenta el coleccionable y la alta probabilidad de pegatinas repetidas que saldrán.
El aumento de los precios para esta edición está influenciada en gran medida por la ampliación de 48 selecciones al torneo, es decir, 12 representativos nacionales más que en la última edición.
Son casi mil estampas las que requiere el aficionado para completar el álbum y aunque Panini tomó la decisión de aumentar la cantidad de cinco a siete cromos en cada sobre para esta edición, el precio para completar la colección se duplicó en menos de cuatro años, con un precio de 25 pesos por empaque.
A la par que Panini está perdiendo a su principal socio en los próximos años, la empresa Fanatics está facturando cifras históricas con el coleccionismo de artículos deportivos. Para este año tienen previsto generar más de 4.000 millones de dólares, 1.600 millones más que la editorial italiana y sin la carta fuerte del Mundial de futbol.
Errores de Panini en los álbums del Mundial
La empresa europea se enfrenta a diferentes problemas previo al confección del álbum, por reglas de la FIFA todas las selecciones nacionales tienen que presentar su lista oficial de convocados a escasos días de que gire el balón por primera vez en el Mundial. Esta situación hace imposible que la editorial realice la producción a la par del torneo y generalmente se adelanta a estos procesos administrativos presentando una posible lista de convocados en el álbum.
La «predicción» de jugadores que van asistir al Mundial se convierte en una ruleta rusa para los editores del coleccionable, pues en muchas ocasiones se han registrado casos en que la lista presentada por Panini discrepa de la convocatoria de los directores técnicos.
Tan sólo en la presente edición en la planilla de México aparecen jugadores que no serán considerados por Javier Aguirre. Estos son algunos ejemplos:
Luis Ángel Malagón: Portero del América que se perfilaba como titular en el Mundial, pero una lesión en el tendón de Aquiles sufrida el 10 de marzo de 2026 lo dejó sin posibilidades de ir al torneo.
Diego Lainez: El jugador de Tigres no fue contemplado en las últimas fechas FIFA por Javier Aguirre y no aparece en la primera lista de convocados que hacen concentración en el Centro de Alto Rendimiento, lo que significa que tampoco estará presente en el Mundial.
Jorge Sánchez: Aunque el jugador del PAOK de Grecia sí va a estar en el torneo, el problema viene con la información en su estampa. Panini lo describió como jugador del Cruz Azul, equipo al que no pertenece desde febrero del presente año.
Hirving Lozano: El ofensivo que destacó por anotar el gol contra Alemania en el Mundial de Rusia 2018 fue uno de los primeros descartados por Javier Aguirre para este Mundial.
De acuerdo con el diario argentino, Página 12, la Unión de Kiosqueros de la República Argentina —puestos de periódicos— han denunciado que no han recibido los sobres de estampas para el album del Mundial 2026 y todos los productos están siendo acaparados por los distribuidores para realizar una reventa directa. Apartándolos completamente del proceso de venta de estos artículos.
La lucha de Panini contra el monopolio de Fanatics
La editorial italiana ha vivido en los últimos años crisis económicas que podrían llevar a sus ejecutivos a voltear por otras alternativas como la asociación con otras compañías o incluso vender la empresa. Perder la licencia del Mundial con la FIFA representa un fuerte golpe para las arcas de la corporación que tan sólo en este año está proyectando ingresos de 2.470 millones de dólares con el álbum de la justa internacional como principal producto.
Panini sostiene actualmente una demanda contra Fanatics —nueva socia de la federación internacional— por prácticas monopólicas. La empresa estadounidense ha acaparado el mercado de los deportes con tarjetas especiales que incluyen autógrafos autentificados, parches usados en partidos reales, colecciones de edición limita y artículos de alta gama que se han vuelto en «santos griales» para los aficionados en tiempo récord.
Fanatics actualmente cuenta con los derechos de licencia exclusivos a largo plazo de la NBA y la NFL —ligas que antes pertenecían a Panini— y se sumaron a su larga lista de socios que incluyen a las Grandes Ligas de Béisbol, la Premier League de Inglaterra, Bundesliga de Alemania, Fórmula 1 y la empresa de wrestling WWE.
La empresa estadounidense ha negado hasta el momento las acusaciones por parte de Panini y contestó con una contra demanda en curso, pero cuatro de sus cincos mociones han sido desechadas por el jurado. Los argumentos de Fanatics señalan a la compañía italiana de ejercer presión sobre sus socios para retener licencias, así como prácticas desleales.
El futuro de la memorabilia deportiva: Panini vs Fanatics
Mark & Spark Solutions, empresa consultora, especificó en su reporte de 2025 sobre el coleccionismo deportivo que el valor de este mercado alcanzo los 38.617 millones de dólares y se prevé que crezca hasta los 70.966 millones para 2030, con un crecimiento anual de 12.1% para los próximo cinco años.
La demanda de Panini representa un punto crucial para los coleccionistas, pues quien se quede con las licencias para producir y distribuir artículos deportivos de colección determinará qué entidades marcarán el futuro de la industria. En caso de que la editorial europea gane la demanda existe la posibilidad de que todas las licencias deportivas de Fanatics vuelvan a estar a la venta.
El fabricante de cromos italiano argumenta que cualquier empresa que no tenga los derechos para producir y vender pegatinas de jugadores de al menos una liga deportiva queda eliminada como competidora en este mercado. Y a pesar de que aún pueden producir sólo con los derechos de imagen de los atletas, las imágenes tienen que ser editadas quitando los logos de las ligas y de los equipos, haciendo que los coleccionistas consideran estos artículos de «baja calidad» y no generen interés en el mercado.