Silencio sísmico en la Costa Grande: científicos alertan riesgo latente en la Brecha de Guerrero

Rafaga Noticiera |Acapulco, Gro. 14 ene 2026.- La atención de la comunidad científica vuelve a centrarse en la llamada Brecha de Guerrero, un segmento sísmico que se extiende entre Acapulco y Petatlán y que, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), acumula más de un siglo de energía tectónica sin liberarse, lo que incrementa la probabilidad de un sismo de gran magnitud.

En un reporte especial, el SSN —dependiente de la UNAM— advierte que Guerrero concentra aproximadamente el 25 por ciento de la sismicidad registrada en México, como resultado del constante choque entre la placa de Cocos y la placa de Norteamérica. No obstante, la principal preocupación no radica en los movimientos frecuentes de baja intensidad, sino en el prolongado “silencio sísmico” que se mantiene en un tramo específico de la Costa Grande.

Un historial que inquieta
Los registros históricos señalan que entre 1899 y 1911 esta región fue escenario de al menos cuatro terremotos mayores, con magnitudes estimadas entre 7.5 y 7.8. Desde entonces, han transcurrido más de 108 años sin un evento similar, un periodo que para los especialistas representa una acumulación peligrosa de energía.

El SSN subraya que el sismo de magnitud 6.3 ocurrido el 1 de enero de 2004, localizado en uno de los extremos de la brecha, no fue suficiente para liberar la tensión acumulada, por lo que el riesgo de un evento mayor permanece vigente.

Acapulco hoy: mayor exposición, mayor riesgo
El informe también plantea una comparación con el terremoto de 1957, conocido como el Sismo del Ángel, que provocó daños en Acapulco y derribó el emblemático monumento en la Ciudad de México. A diferencia de aquel escenario, los expertos advierten que el puerto guerrerense presenta hoy una vulnerabilidad mayor.

Actualmente, Acapulco cuenta con una alta concentración de hoteles y edificios de gran altura, muchos de ellos construidos sobre terrenos de tipo blando, condiciones que podrían amplificar las vibraciones sísmicas en caso de que se libere la energía de la Brecha de Guerrero, una de las zonas de subducción más cercanas al centro del país.

Prevención, la única defensa
Ante este panorama, el SSN enfatiza que los sismos son fenómenos inevitables y recurrentes, por lo que resulta indispensable reconocer el riesgo real que enfrenta la región Acapulco-Petatlán. El llamado es claro: reforzar las normas de construcción, actualizar los planes de protección civil y fomentar una cultura de prevención que permita reducir el impacto de un eventual terremoto de gran magnitud.

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